martes, 28 de enero de 2020

IGNORANCIA - 5- DESIGUALDAD – POBREZA – PSIQUISMO -



La desigualdad engendra la pobreza. 
La pobreza desarrolla una mente servil
 e ignorante.
Joaquín Benito Vallejo

Lo biológico - lo social – lo psíquico – lo cultural: diferentes círculos interrelacionados entre sí -tejidos conjuntamente- y determinantes unos para otros, conformando a su vez nuestras vidas.

Atengámonos al círculo social y lo definamos como el conjunto dominante del estilo de vida, que implica, pensamiento, costumbres, moral, relaciones…

Este estilo de vida social conforma la personalidad de los individuos que viven en ella, lo que se sintetiza en la forma de ser de cada uno, de su pensar, de su razonar, de sus relaciones con los demás. 
Una sociedad determinada conforma a su vez unas psiques en concordancia con ella, con la matriz de la que nacen y a la que pertenecen.
Aunque la sociedad no sea compacta en cuanto que hay muchas diferencias en los grupos sociales, la dominancia social pertenece a quienes más influencia ejercen en la sociedad, que corresponde siempre a quienes detentan el poder, los medios de producción, los mayores recursos económicos.

La dominancia social determina también la forma de actuar de las instituciones diversas que constituyen esa sociedad, sobre todo la dedicada a la información, porque esta es fundamentalmente el medio de propagar -propaganda- la ideología de la sociedad. Añádase además la educación y la cultura oficial. 

La ignorancia es debida a una serie de hechos sociales, en los cuales tiene mucho que ver la formación de la personalidad.
En esta también influye la pobreza, que a su vez es producto de la injusticia social basada en la desigualdad general en todos los órdenes, económico y cultural, sobre todo.

Cuando las personas eligen -y no solo lo eligen, si no, que lo desean- lo que va en contra de sus necesidades más elementales se debe a la ignorancia, -es lo más obvio, pero se desconoce que esa ignorancia- está anclada -y escondida- en la estructura de la personalidad del individuo, por lo que resulta más difícil eliminarla.

Y es reforzada también por una ideología inculcada en la estructura psíquica, a la vez que se teje la personalidad y el carácter de la persona. La ideología -contraria a los propios intereses- refuerza a su vez la ignorancia enmascarándola como sabiduría, moral y razonamiento.

A los pobres se les educa -domestica- en la obediencia, la dependencia, el masoquismo. A los ricos se les educa en el mando, la opresión, el poder, la codicia, el sadismo.

Capitalismo y machismo van de la mano. Los ricos creen que los pobres han nacido para estar a su servicio.
Mientras que el macho -hombre- piensa que la hembra -mujer-ha nacido para estar al suyo. 


La estructura de la ignorancia forma parte de la estructura psíquica, se construye junto con ella, se tejen en común.
La domesticación basada en la falta de respeto y de aceptación de los niños y niñas, en el impedimento de manifestar y de satisfacer sus impulsos naturales innatos, y sus potencialidades biológicas. En el desamor.
Mediante la inmadurez psicoafectiva que hace que la persona adulta busque representaciones simbólicas de la madre, el padre y la seguridad, en la patria, en autoridades externas e instituciones, lo que conduce a la obediencia y el seguimiento de las costumbres y las leyes establecidas.
-Esto anula de raíz la capacidad crítica que se verá reforzada después con otras acciones como la ideología y la cultura del poder-
Deshaciendo la necesidad de saber al cortar las ansias de investigar del niño, reforzado con el dato real de que al pobre le faltan recursos materiales para ello, más la creencia de que se es pobre por ley divina o natural, se instala la ignorancia como un rasgo del carácter del individuo.

Para acabar con la ignorancia hay que acabar previamente con sus causantes.
Se han de respetar y potenciar los impulsos, necesidades y potencialidades innatas.
Ha de despertarse de nuevo la necesidad y el gusto de ser y de saber. 
Conocer la historia, la capacidad crítica, los problemas humanos y sus raíces, la realidad social, la política y los políticos, la educación, la antropología, la psicología.
Hay que acabar con la creencia de que se es listo o sabio por ley divina.
Hay que dedicar los recursos necesarios en ello, el tiempo, el ocio, la costumbre, las relaciones.  
Y hay que desterrar la cultura impuesta, la tradición, los hábitos...

Para hacerse libre, antes ha de reconocerse que uno es esclavo, y se ha de sentir la necesidad -y el deseo- de liberarse. 
Del mismo modo, para saber, uno ha de sentir la carencia de no saber, y sentir la necesidad -y el deseo- de aprender.
Para respetar y aceptar a los demás, uno ha de sentirse aceptado y respetado en su ser. 

viernes, 24 de enero de 2020

La sombra de una muchacha


La sombra de la muchacha baja por la calle canturreando y saltando con su vestido nuevo. 
Al volver la esquina me la encuentro a lo lejos. Me quedo paralizado, siento el rubor en la cara, temblores en todo el cuerpo, el corazón galopando. Todo ocurre en una milésima de segundo. 
Giro y rápidamente me voy por otra calle. 
Sigo corriendo un rato más hasta que se van pasando los sudores y por otro camino me dirijo a mi casa, mirando de reojo, y precavido para que no vuelva a encontrármela.
¿Y todo esto, porqué?
Porque esa muchacha me gusta. 
En mi imaginación es mi novia. 
La más guapa del pueblo. Tiene flequillo y trenzas, es saltarina y alegre, una cara blanca y sobre todo muchos vestidos que le mandan sus hermanas mayores desde Barcelona. 
Estaba enamorado de ella desde que tuve uso de razón. Mucho antes de hacer la comunión. Esta la hacíamos a los 8 años. 
El cura nos preparaba muchos meses antes, enseñándonos los rezos y ensayando para el día de la Ascensión, jueves, la gran fiesta de la virgen. 
A las muchachas las colocaba a la izquierda y a los muchachos a la derecha. Salíamos de dos en dos, y nos dirigíamos al altar como dos novios. 
Ella y yo fuimos los séptimos en la fila.
Pero no me enamoré de ella aquel día, fue mucho antes, aquel día fue la suerte que nos tocó ir en pareja juntos a comulgar. 
El cura nos hacía ensayarlo muchas veces hasta que saliera perfecto. 
Seguro, que el primer día que fue colocando a las parejas, yo me puse en el sitio adecuado, en el momento adecuado, para que me tocara con ella. Porque, aunque yo era tonto no lo era tanto, y sin que nadie se enterara, hacía mis planes y mis trampas.
No recuerdo haber hablado nunca con ella, ni haberla mirado directamente a la cara. 
Todo ocurría por detrás, sin que me viera. Debí estar enamorado de ella hasta que me vine a Madrid, más o menos, a los doce años. 
Y después también en la nostalgia, en lo que pudo haber sido y no fue. En lo que tenía que haber encontrado y perdí.
Permanece también la imagen, de que a esa novia imaginaria también yo le gusto. 
Es el deseo más que la imagen. Esta tampoco aporta ningún dato negativo. No dice nada en contra, pero tampoco a favor. 
El deseo de que te quieran permanece oculto en lo mas hondo, está continuamente presente en la imaginación, en los sueños, en los juegos. Es un estímulo para vivir.

domingo, 19 de enero de 2020

la ignorancia -4- las condiciones


LA IGNORANCIA - 4 - las condiciones para que se de
Joaquín Benito Vallejo




Vamos a ver brevemente unas premisas elementales para situar y definir después en base a ellas, a la ignorancia y sus implicaciones.

La biología son los determinantes vitales heredados, correspondientes a la especies filogenéticas, a la propia especie y a los padres.

La sociedad es el conjunto de instituciones y saberes de los individuos, asentados con el tiempo, determinados por las relaciones, la economía, la cultura, las tradiciones.

La psicología -es decir, la personalidad de cada individuo- está determinada tanto por los factores biológicos como por los sociales.

La personalidad significa la forma de ser, de pensar y de actuar de cada individuo.

La educación es el medio social por el cual se forma y desarrolla el individuo en base a sus potencialidades biológicas.

En la educación y en la personalidad del individuo se funden tanto lo que nos han posibilitado ser, como lo que nos han impedido ser, -las carencias-, teniendo incluso una mayor importancia las carencias que las realizaciones. Así se hace una paradoja: somos lo que no somos. Destaca más, de una forma encubierta, lo que nos falta que lo que tenemos. Nos define lo que nos falta.  

La educación -para mí- es favorecer el desarrollo de las potencialidades biológicas. Mientras que por el contrario, denomino domesticación al impedimento de esas potencialidades.

Con la educación se forman individuos libres, con la domesticación se forman esclavos.

El individuo libre lo es sobre todo psicológicamente, no tanto materialmente. 
El individuo domesticado -esclavo- no es libre psicológicamente, aunque lo pueda ser materialmente. 

El individuo libre psicológicamente, es independiente, no tiene ataduras ni servidumbres, tiene una mentalidad libre, basada en el conocimiento crítico, objetivo y real de la vida y de la historia.

El domesticado o esclavo es dependiente, se identifica ideológicamente con el rico, u opresor, no con su realidad objetiva. 

Con la domesticación o esclavismo se configura también una ideología: 
Una mentalidad acrítica, de no saber, de desconocimiento de la historia y de su propia realidad.
Por ello, el esclavo vota al amo. Vota los intereses del amo, distintos a sus propias necesidades. Depende del amo, le da seguridad.
El esclavo, desea imitar al amo, para parecerse a él.

El espíritu esclavo no es hijo de la razón sino de la emoción, no piensa, sino que teme. Es inseguro, y la inseguridad se transmuta en odio. Odia cualquier manifestación de la libertad, porque él no la tiene, la desea pero es incapaz de alcanzarla. El espiritu esclavo es un individuo castrado. 

Cuando la sociedad es igualitaria y justa, la educación y la personalidad también pueden serlo. Cuando no es igualitaria ni justa, no pueden serlo.

Igualdad significa similar economía, derechos, deberes, condiciones, cultura, educación, justicia, medios, recursos, prestigio, reconocimientos. Si hay desigualdad todos los derechos y deberes son desiguales.

La desigualdad es la causa de que unos sean más y otros menos, unos tengan más cultura y saberes y otros menos, unos mejor educación y otros peor.

La desigualdad es injusta biológica, social y psicologicamente. 

La desigualdad es la causa de la pobreza, de la personalidad esclava, de la ignorancia, de la incultura, y a su vez de la desigualdad como un círculo que se cierra sobre sí mismo, puesto que todas estas características la alimentan. 

La ignorancia se alimenta a sí misma, el esclavismo, la injusticia, la domesticación, la ideología, la sin razón.

La ignorancia es sobre todo una consecuencia de la estructura de la personalidad esclava y frustrada.  – A su vez la ignorancia es hija de la pobreza – y esta de la desigualdad social.

La desigualdad es el caldo de cultivo donde se condimenta la pobreza, el psiquismo esclavista, y su derivado la ignorancia.

El psiquismo -o estructura del carácter y de la personalidad- indica un modo de ser, de pensar y de actuar.


El psiquismo domesticado o esclavista, indica un modo de ser, producto de haber cortado los impulsos naturales biológicos de realización personal, así como las potencialidades implícitas de crecimiento, conocimiento y creatividad -Esta es la primera clave del esclavismo y de la ignorancia, a la que se van sumando otras premisas-.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Sexualidad, biología y cultura


Sexualidad - biología y cultura
Joaquín Benito Vallejo

¿Qué es una cosa y qué la otra?
¿El sexo y los comportamientos en torno a él corresponden a un aspecto biológico o cultural?

Es biológico dicen algunos: hay necesidad del sexo como de la comida. Vale, de acuerdo. El sexo igual que la comida es una necesidad biológica.
Pero, de modo parecido a la comida cabe preguntarse, ¿Cuánta es la cantidad? ¿Cuál es la calidad? ¿Tienen una medida o corresponden al libre albedrío? ¿Cada uno come y folla hasta que se sacia? ¿Tienen la misma medida el sexo y la comida?

 Antiguamente, en diversas épocas y culturas ¿se saciaban esas necesidades igual que ahora? 
No, no se comía igual y seguramente tampoco se jodía de la misma manera.
Entonces podemos deducir que hay algo cultural.

Pero ¿se comía y se jodía mejor o peor? ¿El hecho de comer marisco o jamón u otra cosa cualquiera considerada cara, de lujo, exquisita, significa comer mejor?
Aquí podemos mencionar la necesidad y el placer. Dos cosas distintas pero basadas la una en la otra. Si comer -o follar- fuera displacentero no sería una necesidad natural, porque las necesidades deben basarse en el placer. La biología hace que lo necesario para vivir sea placentero, en caso contrario el ser vivo lo rehuiría.

Podemos comer cualquier cosa para alimentarnos, pero a ello le añadimos lo que más nos gusta. Y además el hacerlo en buena compañía y compartiendo otras cosas. De modo similar podemos actuar con el sexo: además de lo necesario le añadimos los ingredientes que más placer nos procuran y lo hacemos en una buena compañía donde además se compartan otras cosas, otros sentidos además de el afecto o el amor.

Aprovecho para decir que comer no es solo engullir, con lo que se tiene el mínimo disfrute de la comida. Ni tampoco el sexo consiste solo en meterla o que te la metan, sino en todo lo que hay alrededor, donde otros sentidos hacen el mayor disfrute: tacto, olfato, gusto, oído, vista. 

No podemos establecer quizá lo que es y era mejor y peor de una manera escueta. Cada persona puede tener diferentes gustos, a unos gustarle más las acelgas y a otros los espárragos. A unos no les puede gustar ni el jamón ni el marisco. A otros les pueden gustar las gallinejas, las chuches, el tocino, los dulces, el café, los licores…
En todo parece haber gustos, costumbres, manías, caprichos, modas, adiciones, o imposiciones del mercado. Hay tantas formas de comer como posibilidades monetarias y culturales. Podríamos decir entonces que la comida es una necesidad biológica, pero la forma de comer, lo que se come, cuánto y como es cultural. 
Que en torno a la comida, que es una necesidad básica biológica, se ha establecido un negocio cada vez mayor, que es cultural.  Y en el negocio se pierde la ética, ganar más como sea independientemente de que lo que se consume sea bueno o malo.

¿Qué debemos comer y qué follar? ¿con cuánta periodicidad debemos hacerlo? ¿hay personas que necesitan una cosa -alimento o sexo- y otras, otra cosa distinta? Aceptemos, con una cierta lógica, que es así, unas personas necesitan una cosa y otras, otra distinta. Pero ¿esa diferencia es biológica o cultural? Estimemos también, con otra lógica similar, que lo biológico es lo natural, lo bueno, y, por tanto, lo cultural se vuelve antinatural, y malo. Pero ¿es así? ¿Seguro que lo biológico es bueno y lo cultural malo? O, ¿hay una parte buena y otra parte mala en ambos casos?

No podemos desprendernos ni de lo biológico ni de lo cultural, necesitamos ambos ingredientes para ser humanos. Lo que nos ha hecho humanos es lo cultural basado en lo biológico o genético. Pero, mientras que lo biológico es bueno en principio, de no ser que se nazca con una tara o malformación, lo cultural tiene también cosas muy buenas y también malformaciones y taras.

Todo esto surgió un día en que se oyó por la radio que habían inventado un aparato para chupar el clítoris. Alguien de los oyentes exclamó ¡qué aberración, ya no saben que inventar! Otro oyente rebatió: pues no es una degeneración, es algo natural, la mujer que no tiene pareja puede comprarse un chupador de clítoris, porque el sexo es una necesidad igual que la comida. Silencio.

¿Chupar el clítoris es una necesidad biológica?
En principio podemos afirmarlo. ¿pero hacer aparatos especiales para ello…, dónde lo situamos?
Intentemos razonar, intentemos deslindar lo que es natural, biológico, necesario, placentero, y lo que es cultural, irracional, moda, manía, adicción, comercio, manipulación de una necesidad.

El 1º que habló vuelve a la carga. - ¿Hasta dónde llega la necesidad como tal y la imposición cultural, aunque esa separación sea casi imposible porque actualmente todo eso está muy mezclado? 

Desde luego, a la necesidad biológica se le ha untado y acicalado con otras falsas necesidades no biológicas. Por intereses económicos que siempre mediatizan todo, pero, además, se crea una falsa necesidad, una adicción, con lo que el cerebro, en lugar de buscar lo que necesita realmente busca entonces otra cosa. 
Es decir, incide de un modo más grave en modificaciones psicológicas. 
Al modificar las necesidades se modifica la propia estructura de la personalidad, de lo que se es y de lo que se desea. 
Y es muy difícil deslindar una cosa de la otra.
¿Cómo se modifica la personalidad y qué consecuencias lleva?

W. Reich creía que con la represión sexual se modificaba la personalidad. Según él se hacía un ser dependiente mediante esa represión, de modo que mientras los jóvenes no pudieran manifestar libremente su sexualidad, su psiquismo permanecía encorsetado. Según esto también, la sociedad represiva, fascista, capitalista y religiosa creía que si se le daba manga ancha a la sexualidad llegarían la revolución y el caos. 
Y se abrió seguidamente una lucha en los frentes anti represivos y anticapitalistas por la liberación sexual, creyendo quizá que después llegarían de la mano todas las libertades.

Y la libertad sexual llegó y las libertades cada vez son menores. El capitalismo se apropió de la llamada libertad e hizo de ella un negocio y una manipulación. Hay muchos libros escritos sobre la falsa idea de la liberación sexual, al menos de sus resultados.

¿Qué ha fallado entonces? ¿Qué berenjenal es este? Vamos a intentar salir de él.

Yo creo, yo pienso, no se lo achaco a ninguna doctrina: Primero, que la necesidad sexual no es exclusiva ni acaparadora, sino que, lo que acapara es su utilización. 
Lo que significa, que conscientemente se puede prescindir de ella y no suponer una frustración determinante ni enfermiza. 
En algunos momentos y periodos de la vida como en la juventud, puede ser muy fuerte y necesaria, pero en otros no. 
Puede ser una necesidad, pero no en sí misma, sino para llenar vacíos. Puede suplir o enmascarar otras carencias: de amor, de realización personal, de reconocimiento social, de saber, de empoderamiento, etc. O puede simplemente ser una descarga de energía y de tensiones que no se habían vertido en otras realizaciones.

Las necesidades básicas son muchas más que las materiales como la comida y el sexo, sino otras de orden psíquico como la realización personal total con todas sus implicaciones, el desarrollo de todas sus potencialidades, el hacerse maduro y libre a nivel psicoafectivo sin ataduras parentales ni de otras autoridades sociales y políticas. El acceso al conocimiento, al arte. A tener una actividad laboral o de intereses personales satisfactoria. A liberarse de la opresión real en el trabajo. Y el amor -que es distinto al sexo- la capacidad de darse a otros, de tener empatía, comprensión y respeto por los demás y por la naturaleza. 
Superada la dependencia afectiva y superado el narcisismo y el egoísmo, -y satisfechas por supuesto las necesidades básicas como la alimentación y el sexo- cada uno puede dedicarse a otras realizaciones transpersonales y espirituales como la realización creciente y la lucha por los derechos fundamentales de la humanidad y por la vida en la tierra.

El sexo ha de ir ligado al amor, al afecto, al respeto y muchas veces se confunde con ello y se utiliza para satisfacer esa otra necesidad. 
Si nos quedamos anclados en las necesidades primarias no evolucionamos o evolucionamos mal, o evolucionamos hacia atrás lo que significa degeneración.
Pero para evolucionar bien las necesidades primarias han de estar cubiertas y saber distinguirlas.

Otra necesidad primaria, y primordial, de la que no se habla, es del amor, entendido este como respeto a la propia persona, su ser, sus potencialidades y al desarrollo pleno de ellas. En caso contrario, uno se queda anclado y busca la falsa necesidad creyendo que ella es la verdadera. 
Busca sexo por amor. Busca sexo por realización personal. Porque el sexo, le da poder, afecto, aprecio, estima, valoración, etc., etc. aunque todos ellos sean ficticios. Porque la gente y la cultura han encumbrado el sexo y lo hacen ver como el culmen de las necesidades. 


lunes, 23 de diciembre de 2019

SEÑALES, SEÑUELOS, SIMULACROS


















SEÑALES - señuelos - simulacros

Los seres vivos nos comunicamos por señales simbólicas con un significado distinto al aparente, que se han ido generando con el paso del tiempo antropológico y que han sido elaboradas tanto a nivel genético, como cultural.

El rostro humano como el cuerpo en su conjunto son mapas de señales que se pueden interpretar de múltiples maneras según la educación, la cultura, el contesto emocional de cada receptor, las necesidades físicas y afectivas.

Las señales interpretadas como agradables y bellas pueden ser símiles de signos de felicidad y al contrario, lo que nos hizo felices o nos trasmitía bienestar o placer en el pasado, lo interpretamos ahora como bello y atrayente. 

La belleza no responde tanto a una pauta biológica como cultural. 
Vemos bello lo que tenemos fijado en nuestra mente como agradable.

Una sonrisa, una mirada, un gesto corporal, un movimiento…, pueden transmitir amistad, protección, admiración, empatía, compasión, aceptación, placer.

Una necesidad básica como la alimentación y la forma de satisfacerse, adquiere también otros significados: apego a la madre – placer – sexualidad.

Amamantar se transmuta y se fusiona con besar, besar en chuparse el dedo, chupar con placer, placer como sexo, sexo como acogimiento. 
Todo se funde y se confunde. 

El receptor necesitado de estos aspectos lo entenderá así, y lo buscará incluso como una necesidad vital.

Pero todo puede ser mentira y engañarnos a nosotros mismos.

El rostro y el cuerpo de la mujer -hembra- irradian señales hacia los hombres, -machos-.

Puede decirse en lugar de mujer, hembra, y también madre. -Y protección- 
A la vez que también puede decirse macho en lugar de hombre y también hijo o padre. -Y también autoridad – obediencia - castigo.

Diversos rasgos del rostro de la mujer pueden ser señales de atracción hacia los hombres. Y también en estos rasgos están las claves para determinar el canon de belleza, de modo que esta no se fija tanto por elementos considerados estéticos como afectivos o placenteros.

Por un lado, se aprecia y se considera bello en la mujer los rasgos infantiles: rostro de muñeca, ojos grandes, pómulos salientes, labios gruesos…. 
Y por otro lado, rasgos maternales: pechos, mamas, tetas…

Combinado lo infantil con lo maternal se forma el elemento sexual. 
Y también la atracción y la belleza.

La hipersexualización social -capitalista- incita a las niñas a ponerse cuerpo de  mujer y a las mujeres a ponerse cara de niñas. 
Todo es confuso y está confundido. 

Algunos psicoanalistas dicen: el acto sexual significa el reencuentro con la madre -recuperación o simbolización del placer de la fusión primigenia con la madre – incesto – necesidad y placer – volver a ser niños sin dejar de ser mayores – pasado y futuro – nacimiento y muerte.


Hijos, maridos y padres a la vez, o por turnos.



Las señales se convierten en señuelos, los señuelos son trampas, cebos. 

Para cazar a incautos, necesitados, ilusos. 
Niños que necesitan ser adultos, hijos que desean ser padres. 
Protección que se camufla en sexo. Y a la inversa y viceversa.

Los cazadores que ponen las trampas necesitan a sus presas. 
Las presas quieren ser cazadas. Unos y otros se buscan y se encuentran.

Turbia yace el agua. La vida nublada pasa.

Autoridad y jerarquía









SOBRE LA AUTORIDAD Y LA JERARQUÍA
Joaquín Benito Vallejo

AUTORIDAD.
La palabra autoridad procede de autor, que significa, aquel que ha creado algo por sí mismo, por tanto, tiene un cierto saber, experiencia y conocimiento en esa materia.
Una autoridad es, por consiguiente, aquel que tiene un cierto saber en una materia y al que hay que recurrir para saber de ello, tomarle como referencia al respecto, escucharle, tener en cuenta su opinión, pedirle asesoramiento o consejos sobre ello. Si esta autoridad tiene, por ejemplo, un equipo de trabajo, el equipo seguiría sus instrucciones respecto o a la consecución de una tarea propuesta. -Su autoridad o sus órdenes no se saldrían de su especialización, de su experiencia y saber-
Autoridad no significa en principio mandar, ni poder sobre otros.

JERARQUÍA.
Es similar a escalonamiento, a una graduación, un orden, una escala, etc., un puesto o cargo dentro de ese escalonamiento.
En el holismo, pensamiento complejo o sistémico, en la ciencia, la neurología, la filosofía, lo jerárquico es lo que viene de abajo arriba escalonada e integrativamente. Así, por ejemplo, hay una estructura jerárquica desde la molécula, al átomo, a la célula, de esta al órgano, de aquí al organismo. Un escalón sobre otro. Estructuras que se van formando escalonadamente unas sobre otras de forma que el escalón superior significa que ha superado al inferior. Así pues, la célula es más que la molécula, ha integrado en sí todas las cualidades de la molécula accediendo a un estado superior. Lo superior engloba e integra lo anterior, su acción, su conocimiento, su organización, su complejidad. La jerarquía va desde lo más simple a lo más complejo. Implica un proceso. Por ejemplo, desde la materia inerte a la vida. Desde la vida a lo mental. Desde lo personal a lo transpersonal.
Según Luria, en el sistema nervioso, por ejemplo, la corteza cerebral, integra a las funciones de las zonas inferiores asumiendo la organización general. Recibe la información de las otras partes y emite su respuesta. En el sistema cerebral hay tres áreas encargadas de organizar la acción aportando cada una su papel para la consecución del objetivo. Hay una información constante en dos direcciones de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo, dependiendo unas de otras.

CONCEPTOS “DEGENERADOS O PERVERTIDOS” DE AUTORIDAD Y DE JERARQUÍA.
Con la concepción “degenerada” actual de ambos conceptos, su significado se reduce a desempeñar un poder y mando sobre otras personas dándoles órdenes que cumplir. Asociado a este mando va la capacidad de castigo para aquel que no cumple las órdenes, dependiendo de la importancia de la orden y de la persona de rango inferior que la ha incumplido. Una autoridad se dice de quien tiene un mando sobre otros. Una jerarquía también, pero dentro de una escala de diversos grados de menor a mayor.
Si nos remitimos al concepto “científico” llamémoslo así, expuesto al principio aquí, una autoridad que detenta un mando sobre otros sería porque ha superado a los demás en saber y experiencia a ese nivel, ha pasado por su misma escala y la ha superado.
Pero en la realidad y en general, salvo las excepciones que siempre hay, ocurre lo contrario, uno ejerce una autoridad porque le ha puesto ahí a dedo otra autoridad superior, sin la necesidad de tener un conocimiento previo sobre ello ni haber superado las sapiencias y conocimientos de los otros.
Ocurre en política, sobre todo. Quien gana unas elecciones no es por su valía sino por el marketing desarrollado, por la ignorancia de los votantes, por las mentiras que ha contado, por el apoyo de quien tiene el dinero y el poder, etc. Este presidente elegido, no coloca en cargos ministeriales a los más válidos para desempeñarlo, sino según otros intereses determinados por amistad, familia, ideología, etc.  Y así sigue la escala jerárquica de arriba hacia abajo, donde cada cual va colocando en los respectivos cargos a sus adeptos, a quién más puede servir a sus intereses personales, no a los más válidos.
Con todo ello se deduce que la política que es la encargada de organizar y dirigir un país recae en una escala de intereses personales, no del país, hasta llegar a la corrupción. En este ejemplo de la política se puede ver los dos roles el de autoridad y el de jerarquía. De arriba hacia abajo cada uno tiene un rango y una autoridad -en el sentido de mandar- cada vez menor. Este ejemplo de la política se puede aplicar a otras instituciones, empresas y demás.
Si en el concepto “científico” la autoridad ha de tener una serie de conocimientos según su jerarquía, y que puede desempeñar funciones de organización sobre los escalones inferiores y dar órdenes al respecto para cumplir la tarea prevista, en la realidad no ocurre así. Tener una cierta jerarquía y la autoridad correspondiente al escalón, no implica poseer los conocimientos necesarios para desempeñar ese cargo.
Por ello la autoridad se convierte en mangoneo y en autoritarismo: obligar a hacer las cosas no porque sean necesarias para el proyecto emprendido y su consecución, sino obedecer a los interés del que manda. La autoridad se convierte así en interés personales y de lucro, de avaricia, de poder, de enriquecimiento personal.
Este ejerce el mando y el poder sin estar realmente capacitado para ello, pues no ha superado a los demás en cuanto que no ha sufrido sus estados, sus vivencias, Tener jerarquía no significa mandar sobre los de abajo sino mantener una comunicación y una interacción entre ellos de cara a conseguir los objetivos propuestos, disponiendo de su sapiencia y conocimiento mayor, pero también teniendo en cuenta que se puede equivocar.


sábado, 21 de diciembre de 2019

Si yo fuera rico































SI YO FUERA RICO…

·        Lucharía contra los ricos para que dejen de explotar a los pobres, a la naturaleza, a la tierra, a los recursos, a los medios de producción, etc., etc., con el único objetivo de su propio lucro y avaricia.  

·        Haría que todos los recursos naturales privatizados por los ricos para su propio lucro estuvieran al servicio de los pobres para que dejaran de serlo: el agua, la luz, el gas, la vivienda, el transporte, el teléfono, los hospitales, los colegios, …

·        Favorecería a los pobres para que dejaran de serlo y para sacarles de su pobreza y de su ignorancia. Haría que dispusieran de todos las necesidades materiales básicas que un ser humano necesita, como una casa digna, unos recursos económicos, los derechos humanos que les corresponden tanto materiales como sociales, como psíquicos.

·        Crearía escuelas y centros educativos para culturalizarles y formarles adecuadamente de una manera integral y dispusieran de todo el conocimiento.
·        Crearía emisoras de radio y televisión para informarles correctamente, darles cultura, formación, análisis, debate, expresión.

·        Y así en adelante sin parar y sin demora…