jueves, 1 de agosto de 2019

La ignorancia y Las masas


La ignorancia - Las masas-


En todas las votaciones, en todas las sociedades siempre gana la ignorancia. 
Siempre ganan las masas, la muchedumbre, la gente más inculta que hay, la que no ha leído jamás un libro, ni tiene ningún interés por ello. 

¿Esto quiere decir que la masa es igual a ignorancia? Si, e igual a pobreza, física y mental sobre todo.

Los más pobres y los más incultos han dado la victoria siempre a la derecha -PP -más de 40 años robando en todas las instituciones, haciendo de su partido una mafia-, en otros países, por ejemplo, a Trump en Estados Unido o a Bolsonaro en Brasil, los más duros, los más agresivos, los más depredadores, quienes nos habían quitado previamente, lo poco que teníamos y seguirán quitándonos lo poco que nos queda..

La mayoría silenciosa, la masa, -unos pobrecitos- en los que todos se apoyan, a quienes todos manipulan para conseguir su victoria: el poder y la explotación de todos, incluidos los pobrecitos ignorantes que les votan.

La ignorancia es cultivada, gestionada y distribuida por la derecha, los llamados liberales -ja ja- el PP y compañía, actualmente VOX, directamente fascista, hijos del dictador FRANCO.
La ignorancia es la principal causa de su poder. Viven de la ignorancia de la gente y por eso la cultivan.

Para ello y por ello, los llamados medios de comunicación y de información: prensa, radio y Tv, principalmente, están a su servicio. Los medios privados, en su gran mayoría, pertenecen a quien tiene el dinero, el poder neo-liberal que está detrás de todas las políticas del PP y de la derecha

Los medios públicos que Zapatero hizo que fueran pluralistas, en cuanto el PP llegó al poder los hizo exclusivos suyos, para proclamar sus mentiras.

Tanto, medios privados como públicos son subvencionados y pagados con dinero público, el dinero de todos nosotros. Nuestro dinero usado para su propaganda.

Los profesionales que campean por estos medios, pagados por nosotros, son quienes hacen la auténtica labor de enaltecer la ignorancia, día a día, hora a hora, minuto a minuto.  
Jabonan, edulcoran, limpian, tergiversan o callan aquello que les conviene. 
El caso es dar la vuelta a la realidad. La pequeña anécdota de Podemos, es exagerada y tergiversada al máximo, convertida en mentira y repetida a todas las horas. Mientras las grandes operaciones corruptas del PP son minimizadas, ocultadas, o limpiadas hasta convertirlas en virtud.  
Así todos los días del año durante las 24 horas del día. Así, durante años y años. Merecen ser bien pagados y condecorados por el poder, son los auténticos mercenarios de la democracia, quienes limpian, pulen y dan esplendor a la miseria cotidiana. Los ángeles de la muerte.


La masa inculta, ignorante, amorfa, domesticada, rumiante, que no sabe ni contesta, que no lee, ni escucha, ni entiende. 
Que se justifica lavándose las manos, solo mira la tele. comiendo permanentemente la basura que expelen los medios de desinformación, de chantaje y de adulación, porque siempre repiten que el ciudadano es muy responsable, sabe lo que hace, es crítico, que a él no le engaña nadie. ¡Qué risa tía Felisa!  Y él se lo cree, ¡cómo no!

Los bobos ignorantes, -pobrecitos- cumplen con sus “derechos” y deberes ciudadanos cada cuatro años yendo orgullosamente a votar lo que les dice el amo, que les ha servido el “pienso” –de comer y de pensar- durante cuatro años. 

Se levantan temprano, hacen cola ante el colegio electoral, se hacen los héroes anónimos –porque no son capaces de expresar públicamente a quién votan ni porqué- salvadores del amo y de la patria.

Domesticados para creerse importantes. Obedientes. Sin opinión. Hipócritas. Inconscientes. Manipulados. Sirvientes. Esclavos. Sometidos a quien ejerce el poder y la autoridad. 

Protestan por nimiedades ante el vecino pero no saben discernir quién es el responsable de su desgracia. 
Ciudadanos ejemplares. Salvaguarda de la patria y de los valores supremos. Se les cae la baba cuando el poder y los medios de manipulación les adulan, proclamando su madurez y responsabilidad.  
Se sienten porteros de su edificio repartiendo adulaciones y obediencias. 
Son lo que son: porteros, no dueños, pero se creen dueños, con su uniforme de empleado.

La masa, las masas amorfas, responsables de todas las desgracias, de todas las tragedias. ¡Pobrecitos! En ellos se apoyaron las dictaduras, los nazismos, las falsas democracias.

Sin ningún atisbo de desobediencia ni de rebeldía -sin ninguna posibilidad-. Son como una secta –lavado el cerebro tienen-. 
Repiten su mantra, su oración, su rosario, su dicho, su refrán, su tópico, oído y comido, amamantado desde la cuna. 
No saben que todos sus dichos rutinarios alimentan al amo que les da sopas de ajo cada mañana, y les mantiene en su redil, resguardados de un lobo inventado, acojonados en la mentira.  
No saben o no quieren saberlo, que se pueden comer otros manjares aparte de sopas, y que el auténtico lobo es su amo. Son los corderos que cuidan al lobo.

Cuidan al lobo –su amo-. 

Nunca han podido plantearse que el mundo, la vida, su vida, podría ser de otra manera. 
Solo conocen la versión del amo. 
“Son seres” en cuanto tienen un amo. Sin el amo no serían nada. 
Su “personalidad” es ser esclavo, obedecer. 
Con ello pertenecen a algo importante: un marqués, un rey, un presidente, un cura, una patria, una religión. 
Pero no se pertenecen a sí mismos.

No les digáis que están equivocados. Vuestra opinión, consejos o discursos no sirven para nada.  La masa es impermeable. 
Está blindada, su actitud, su ignorancia, sus letanías, son su defensa. Tampoco entienden nada.  No os preocupéis.

Esta ignorancia – esta masa amorfa- es creada desde la cuna. Y alimentada diariamente por el gobierno, por los medios de desinformación, por la incultura, por el cotilleo, por el desinterés. 

Pero el desinterés y la abulia se educan desde la infancia por el sistema educativo, autoritario. 
Significa castrarles la capacidad de asombro, de interés por lo que pasa a su alrededor. 
Educación castradora, domesticadora, que coarta todo el desarrollo de los impulsos naturales, de la capacidad de investigación, de la capacidad de crítica, de la capacidad de ser; uno, único, auténtico, indomable. 
Con la castración el animal se doméstica.  Ya solo sirve para trabajar, comer y rezar. 
En su lugar se erige la obediencia a lo establecido. 
El padre, el patrón, el presidente, las fuerzas de seguridad, la nación, el estado… representan el orden. 
Quedan atados a ello y subyugados, -bajo el yugo seducidos, drogados-, inconscientes y felices. 
Lo nuevo para ello, significa el caos y la destrucción, el demonio y la maldad. 

Lo más fácil es pensar y creer que el mundo es así, que Dios lo ha hecho así. 
Hay que resignarse a lo que hay, a lo que nos han dado. 
No puede ser de otra manera. 
 Aunque sea malo, nos resignamos a ello. 
¡Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer!  
Todo lo desconocido es malo, produce miedo e incertidumbre. 

El miedo es inculcado y reforzado por la ignorancia

Se cultiva la ignorancia y con ello el miedo. Las democracias “falsas” y el autoritarismo cultivan ambas cosas. La ignorancia y el miedo les favorecen. Hacen creer que el esclavo no lo es porque vive en una jaula de oro, y cada 4 años vota lo que le han inculcado.

¡Pobrecitos”, no son corruptos como el estado, solo obedecen! Si les mandan asesinar o torturar, como en el nazismo y tantas otras dictaduras, solo cumplen con su obligación, obedecen, se lavan las manos. Son correctos ciudadanos.