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lunes, 8 de abril de 2019

palabracción


Joaquín Benito Vallejo

I           Palabracción.
Mural de espadas en mí pecho.
Sucumbir las tinieblas
rodar en auroras
infames.
FUERA.

II          Y más atrás,
el tiempo,
Fuera también.
Soy yo quien hablo.
Luz al fin.

III         Lontananzas,
Condenas.
Reminiscencias.
He dicho palabras.    Nada,
Isla,   llanto.  
Fuí piedra arisca mucho antes,
Cantor sin cuerdas vocales.
Ahora digoyhago.
NACIMIENTO.

IV        Manos y pasos,  dedos,   pecho y semilla.
Manantial a golpes.
Torrente a borbotones.
Cauce anegado.
Invasión de vida.
Sementera humana.
AMOR.

V         Reciclaje y risa aunadas.
Palabraunión.
Pena y entrega
Compartidas,
Com-penetración mutua.

VI        Diques,   cadenas,   condicionamientos,
Triturados.
Primero yo.
Todos siempre.
Abrazo amoral animal,
En pie de guerra

VII       Historia,   herencia,
Muerte,
Gobierno.
Sobre todas ellas
MUJERES Y HOMBRES.

escribo sueños


Joaquin Benito Vallejo


Escribo sueños, lucha a degüello
Cotidiana.
Escribo fe,  esperanza, y
Libertad.

Escribo y siento.
Sensación,
Vibración,
Comunión,
Comunicación
Común.

Palabra.
Palabra tenaz y enternecida,
doblégate y crece.
Echa raíces en la carne dolorida,
Con sosiego y clamor incontenibles.
Raudal de sangre y de besos.
Tu labio penetrará la tierra,
serás reja que colme
el arenal de amor fértil
y anchuroso.
Germinación y entrañas.


Yo os pido ayuda.  
Os necesito
para un tiempo perenne.
En los sótanos del dolor
crecerán sortilegios.
Si me dais la mano
quedaré concebido
y mi futuro os dará gozo.

Pero ahora, sopladme en la boca,
desgarradme el llanto.
Mi palabra os llama,
mi pobre palabra estéril y yerta,
mi palabra muda, malherida.

Si alguien penetra los muros
de mi mente,
si tú que estás enfrente de mí
y dices que me sientes,
atónito,
escondiendo tu cara
a mis ojos voraces,
y obstruyes con insultos
mi intención escasa, mi mano palpitante.

Si tú, a quien amo y deseo
entregarme,
sin decirlo por miedo,
te abrieras paso hacia mí
perforando mi angustia con rabia,
si penetraras por mis venas,
mí médula,  mi abdomen.

Qué alivio a los golpes de mi voz,
que día a día se quebranta
por limar las aristas
que impiden modelar mi canto.
Préstale tus dientes, tu dolor, 
tu ahínco.

Ha de crecer la voz con un hacha
entre los dedos.   El silencio estalla.
Ha de brotar con ímpetu,
sonora la garganta.
                                   La soledad será derribada.