viernes, 6 de marzo de 2020

DAR Y RECIBIR




DAR Y RECIBIR
Joaquín Benito Vallejo

Quien da, manifiesta y ejerce un poder sobre aquellos a los que da.  
Aceptar dar es aceptar ese poder.

Significa aceptar al que da y su poder, aceptar ese poder porque da.

Y por tanto se acepta la desigualdad ancestral del que puede dar y del que solo puede recibir porque no tiene nada que dar.

Así, el que da, recibe más que da.

¿Paradójico?

No.

Recibe aplauso, valor, agradecimiento, superioridad, sometimiento, comprensión, afecto, santidad, envidia.

Es superior al que teniendo igual no da.
A este se le puede odiar o reprochar, al otro no.

El poder es hermano gemelo del dar.
Nació uno con el otro, uno del otro, el otro del uno.

Ambos simbióticos. 
Amos y criados.

El amo alimenta al criado con las migajas que le sobran y que va a tirar.
El criado le besa la mano al amo por darle las migajas en lugar de tirarlas.

¡Qué bueno es el amo, cuánto nos quiere!
¡Sin él no podríamos vivir!

Dar es caridad. Caridad no es justicia.

Son antagónicas, no pueden vivir una con la otra, son incompatibles.

Donde existe la justicia, la caridad sobra, es innecesaria.
Donde se da la caridad es porque la justicia no existe.

El amo y el criado se necesitan. Si no existe uno, el otro tampoco. 

Quitar a uno es quitar a los dos.

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