jueves, 29 de enero de 2026

- Cuerpo, mente, comunicación - Alfa Ínstitut - Joaquín Benito: La agresividad

- Cuerpo, mente, comunicación - Alfa Ínstitut - Joaquín Benito: La agresividad: Agresividad Joaquín Benito Vallejo Diversos autores, entre ellos Hobbes o Lorenz, han considerado la agresividad  como una pul...

Todo forma parte de la vida en su proceso. Se generan acuerdos de supervivencia. Con la misma especie es más lógico, está más ligado a la propia supervivencia. El individuo depende de su especie. Es entre toda la especie que se generan comportamientos propios. Acuerdos y relaciones propias. Aunque también siempre existe una propia e individual supervivencia. Y por ello un enfrentamiento con los demás si llega el caso. La agresividad forma parte de esa fuerza, de ese impulso vital de búsqueda de vida y de defensa si llega el caso de sentirse a su vez agredido. 

Si un ser que es impedido ser por otra fuerza, no se defiende, es que ha perdido su capacidad de ser. Si un esclavo no lucha por ser libre es que ha perdido la capacidad de SER libre, o simplemente de SER.

miércoles, 21 de enero de 2026

CONFUSION



18.9.24 - Confusión. 


El mundo está confundido porque se genera confusión desde la cuna. La confusión se une con el ruido y el consumo. 

Todo es disperso, no existen reglas, ni límites, se cree que es libertad, hacer lo que a uno le venga en gana, como un instinto o reflejo, innato, como necesidad, donde el otro queda diluido. 


Los derechos de los demás transgredidos. 

El reflejo innato, el deseo, la necesidad, se convierte -se pervierten más bien- en un capricho. 

No conocen, ni existe para ellos, la historia, la génesis de los acontecimientos, los por qué. 

Si no existe historia, no existe moral, menos ética, ni principios, ni reglas, todo es confusión, desconocimiento. 

Dispersión, descentramiento. 


Hay que revolverlo todo, confundirlo, llenarlo de cosas, sinsentido. 

A más lleno, ficticio, -porque está lleno de cosas inservibles, banales-, más vacío. 


Cuanto más ruido menos se oye. 

A más garabatos, menos palabras, al tener muchos vestidos no se sabe cual ponerse. 

Al parecer todos iguales no se notan las diferencias. 


Hay que pensar, discriminar, distinguir.

 

Para que eso no ocurra se llena todo de charlatanes, de objetos que no sirven para nada, de revistas, de fotos, de imágenes, de opiniones, de decires. 

Cuanto más, menos. 


Sociedad sin cimientos sólidos, sociedad líquida, donde todo se desvanece, fluye, se escapa. Se dispersa, es humo, no se puede agarrar ni sujetar, ni sostener. 


A todo esto, lo llaman libertad. 

Porque va de un sitio para otro aparentemente libre. 

Pero no va libre, sino que lo lleva el viento, la corriente, los influencers, los charlatanes, los confundidos, los que quieren confundir, porque ellos mismos son así, no saben distinguir, pero tienen dinero, medios y recursos para propagar la confusión. 


Son famosos en eso. Sus principios, escondidos, camuflados, tergiversados forman parte de la opresión, del patriarcado, del machismo, del capitalismo. 


Que cada uno reivindique su capricho para ser libre. 


Abajo los derechos humanos elementales, la justicia, la igualdad de oportunidades. 

Sin principios. 

Todo embarullado. 


Sembrar la confusión como se siembra la ignorancia, para que dé sus frutos al sembrador.

 

martes, 13 de enero de 2026

HIERRO Y TRAPO - Vidas paralelas o dispares




1.3.24 – HIERRO Y TRAPO - vidas paralelas o dispares


Trapo envolvió a Hierro con delicadeza, dándole varias vueltas, le transmitió algo de calor, lo empapó en él.  Suavizaba sus durezas y sus frialdades. Le traslado algo de calor.


Hierro transmitía frio a Trapo, porque este estaba un poco tibio y húmedo.

 

Trapo no se inmutó y esperó. 

Hierro tampoco se inmuto, también espero hasta que dios quisiera, a ver qué  pasaba. 

Ambos se dejaron hacer.


Pero con la espera todo cambió. 


Trapo dejo de estar húmedo, Hierro dejo de estar cálido.


Hierro siente de nuevo sus durezas, aunque no estaba ya tan frio. 

Trapo, un poco menos húmedo y cálido. 


Ambos tendían a apaciguarse. Transmitirse sus estados, pero a medias.

 

Trapo seguía siendo blando, Hierro duro. Eso no lo podían evitar, no lo podía cambiar nadie. 

¿Podrían cambiarse? Era su estado natural.



Entonces Hierro dejaría de ser duro, y Trapo no sería ya blando. 


Trapo podría ser duro si una nevada cayera encima y lo congelara. 

Dejaría de tener sus características, dejaría de ser blando, pero no por mucho tiempo. 


Los estados no duran siempre, solo cuando son ese estado, cuando el estado se convierte en ser. El estado es pasajero, el ser, perenne. 


Hierro dejará de ser duro, si un fuego extremo lo licuara. 

Fuerzas contrarias actuando sobre elementos distintos.

 

Pero Hierro dejaría de ser liquido con el tiempo y volvería a ser duro. 


Trapo puede limpiar, pero Hierro no.

 

Veamos al hombre hierro y al hombre trapo, ahí está la cuestión. 


Igual que un brazo se convierte en trapo cuando se relaja y puede aguantar todos los golpes, el hombre convertido en trapo, también. 


Al contrario que un brazo de hierro llega a quebrase por ser duro, el hombre también puede romperse, por no saber recoger los golpes y no ser flexible.


Yo quiero ser trapo, blando, que limpie y relaje a los demás, dándoles calor o frio, según lo necesiten, que los cuide, que les den calor. 

 

 

domingo, 11 de enero de 2026

Las vestimentas ostentosas



 25.2.24- Las vestimentas ostentosas. –

 ¿Por qué no me gustan? –

Representan las modas, la cultura, el patriarcado – las apariencias – lo superfluo.

A propósito de la gala de los Goya. A la gente, alguien con quien lo he comentado, quizá sea la mayoría, parece que eso le resulta normal, yo digo no estar de acuerdo. 

 

APARIENCIAS - VALORACION – SEDUCCIÓN – SENCILLEZ – AUSTERIDAD – CULTURA – RIQUEZA – PODER – GENERO – ESPECTACULO – HIPNOSIS – MANIPULACIÓN 

 

Intento explicarlo aquí: 

No estoy de acuerdo con que se haga de una entrega de premios, algo parecido a un desfile de modelos, en que cada cual va a exhibir su rimbombante vestido, con sus joyas añadidas, con la intención segura de deslumbrar a la gente, de impresionar, y de que todos exclamen, AH, oh ¡yo soy la más guapa!


A la persona tiene que valorarse por su trabajo, no por su vestido. 

-Más bien, se tendría que valorar a la modista que lo ha confeccionado consiguiendo quizá una obra de arte


Porque así parece que los premios se valoran más por el exhibicionismo de las actrices, premiadas o no premiadas. 


Esto respecto a los premios Goya o similares, fiestas de todo tipo y acontecimientos, donde la exhibición de la vestimenta es lo prioritario: festivales de todo tipo, sino además otras fiestas privadas como bodas y similares


No me gustan los exhibicionismos de ningún tipo. 


La ostentación por la vestimenta tiene muchos significados, ser como pavos reales que se lucen llamando la atención e intentado seducir, o engañar a los demás.

 

Me gusta la sencillez al máximo y la austeridad. 

Creo que cada persona ha de ser lo más natural y sencilla posible. -Esto es la belleza, para mí-. 

No me gustan los adornos de ningún tipo, ni en trajes, ni los adornos en sí, ni en joyas, collares, pulseras, relojes, los perfumes que inundan el aire de olor resaltado a la persona en cuestión que lo lleva puesto, los gestos grandilocuentes y exagerados, etc., etc. 

No me gusta lo llamativo, lo que llama la atención, lo exagerado. 


Pienso que todo eso solo sirve para aparentar ser más de lo que en realidad se es, o ser algo distinto, más preciado, más valorado.

 

Cada persona ha de ser valorada, por lo que hace, por lo que piensa, por lo que es, por cómo se comporta, dejando fuera de si lo estentóreo, 

Los adornos, las apariencias, los maquillajes, etc., también muestran lo que cada uno es por debajo, en el fondo. Son conocidos por la cascara, por los envases. 


Muestran lo que quieren ocultar: el vacío, la nada que llevan dentro.

 

Ver qué se necesita aparentar para ser apreciado. 

¿Cuál es la necesidad que existe cuando todo lo basamos en las apariencias? 

Nuestra sociedad cultiva las apariencias, porque es falsa e hipócrita. 

Y todo tiene un significado y una lectura de clase según su apariencia.

 

Puede decirse que eso es cultura, producto de la cultura, y con eso justificarlo, darle una explicación y un sentido. 

 

Yo opino que todo eso sobra. 

 

No se piense que todo lo que sea llamado cultura es bueno. 

Hay personas a las que se le llena la boca con la palabra cultura, como si eso fuera algo grandioso, que no puede tener objeciones. 

La cultura, por el contrario, transmite aspectos buenos y malos, hay que saber distinguirlos, y hay que desterrar los que nos parecen malos. 

Las apariencias y los adornos me parecen malos, por ello, los rechazo. 

Porque ensalzan las apariencias, e intentan ocultar la autenticidad. 

Por otro lado, la vestimenta ostentosa, ensalza la riqueza y el poder. 

Esas vestimentas estentóreas solo las puede llevar quienes son ricos y/o poderosos. 

Los pobres no. 

Los pobres solo pueden imitar malamente a los ricos. 

Por eso se hacen prendas de imitación de los ricos. 

Los pobres al imitar a los ricos se creen que son como ellos, perdiendo un poco la conciencia de clase y la lucha de sus derechos. 

 

Otra cosa más, la mujer, el papel del género femenino. 


Este papel de ostentar por sus adornos y apariencias recae fundamentalmente en la mujer, ¿por qué? 

Se argumentará también que es por la cultura que lo ha ido transmitiendo así. 

Yo digo, que es porque la cultura patriarcal ha hecho de la mujer un objeto de adorno, y de reclamo sexual. 

Y ha puesto la valoración de la mujer en este papel de adorno, escondiendo realmente sus derechos y valías. 

En estos adornos y apariencias entran los maquillajes, las depilaciones, las pinturas, los vestidos recalcando las apariencias sexuales: pechos, nalgas, genitales.  

Todo un cuadro que nos transmite la cultura patriarcal, voceando que eso es libertad.

 

Otro tema: el espectáculo y los medios de comunicación. 

El espectáculo es una característica del capitalismo. 

Hacer de todo, un espectáculo, para que las masas no piensen en otras cosas como sus necesidades esenciales y prioritarias. 

El espectáculo produce una obnubilación, por esa razón lo utilizan tanto los poderes establecidos: grandes monumentos, grandes luces en navidad, para que las gentes queden hipnotizadas. 

Desde los romanos ya se decía que al populacho había que darle circo, para que descarguen su agresividad y sus pulsiones primarias, y no piensen. 

Por otro lado, el espectáculo es en sí mismo ostentación de poder. 

Y los medios de comunicación son los primeros transmisores del espectáculo. 

Y con los espectáculos, se imitan las cosas que se exhiben, comportamientos, actitudes, pensares, falsedades.